SIEMPRE EL TIEMPO


Esta incertidumbre de no saber qué hacer con esto que siento.

Ese miedo que se apodera de mis sentidos sin poder evitarlo.

Tiempo contigo, tiempo sin ti.

Horas sin ti que se hacen eternas,

en las que mi cabeza no deja de pensar.

Horas contigo en las que olvido todo,

en las que lo más grande, se hace pequeño

y lo pequeño, no puedo recordar.

Horas a tu lado, que me llenan de vida.

Horas, en las que no pienso.

Esta lucha entre razón y corazón que nunca cesa,

que agota mis fuerzas y de ti me alejan.

Y dejo ahí a mi razón y mi corazón,

discutiendo sin sentido,

por algo que tan solo decide el tiempo.

Y me vengo aquí a tu lado y me detengo junto a ti.

Y les miro desde lejos, porque el destino,

decide dejarte en este, nuestro tiempo.

Y aquí me quedo contigo, hasta que un día decidas seguir tu camino.

Pero a veces, me asusta dejarme atrapar,

porque no dejo de pensar en que un día, a mi lado no estarás.

Me asusta, que al fin la razón, sucumba ante el corazón,

y otra vez mañana, volver a recoger sus pedazos.

Me asusta, quedar atada de pies y manos,

rendida al calor de tu cuerpo junto al mío

y que tu mirada y tú sonrisa dominen mi voluntad.

Me asusta despertar un día y sentir de nuevo la soledad.

Esa soledad que no deseo y que se apodera de mi lo quiera o no.

Pero a veces, que importa mañana, si todo lo que ha de ser, será.

Y si tengo que perder, sé, que siempre quedará el recuerdo de cuanto fue.

Pero si he de ganar, que sea contigo a mi lado.


Patricia Duboy ©Abril de 2014


 

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