En pocas palabras

Patricia Duboy


 

  • No llenes mis oídos con palabras bonitas, ni mi cabeza con promesa por cumplir. Llena mi piel con caricias que lleguen a mi alma y mis ojos con esa sonrisa que dibuja tu boca cada vez que me miras.

  • Y en tu mirada encuentro el mejor reflejo de mí.

  • A veces el amor, viene solo de visita. Sonríe, saluda y te acompaña unos días. Pero pasa el tiempo y se aleja sin un beso. A veces el amor, viene para quedarse. Se pierde en tu mirada y te dibuja sonrías. Toma tu mano y te acompaña toda la vida.

  • Su sonrisa se grabó en mis pupilas, y sus besos se tatuaron en mi piel.

  • Olvido olvidar que me olvidaste

  • El sol de cada amanecer es el mismo de ayer, pero no calienta igual todos los días.

  • Las palabras se las lleva el viento, los hechos son el ancla que las mantiene en el suelo.

  • Cuando la mentira entra por la puerta, la confianza salta por la ventana.

  • La felicidad está dentro de nosotros y la vida, nos da las herramientas necesarias para ser feliz. Solo debemos aprender a elegir las adecuadas y a usarlas de la manera más eficiente.

  • Mírame, pero hazlo de esa manera que me deja sin aliento.

  • Y así como vuelve la noche, vuelves tú a mi pensamiento. Y sin poder evitarlo, sin querer evitarlo, invades mis sueños.

  • Y ahora que no estás, deseo que la noche pase despacio. Si solo te encuentro en mis sueños, ¿para qué despertar, si en el día no te siento?

  • Allí donde los besos dibujan silencios.

  • Si el amor no es real, ¿para qué jugar?

  • Si me deseas y te deseo, por qué negar a nuestros cuerpos que apaguen este fuego.

  • Si leer es volar, escribir es el globo donde viajar.

  • Róbame todos los besos que quieras, pero recuerda, sé que los tienes y algún día los iré a buscar.

  • Seré la pesadilla que despierte tus miedos.

  • Tú…

yo…

y en medio, el amor.


  • A veces te quiero…

Busqué palabras que explicasen el porqué de mis “te quiero”. No encontré palabras, pero recordé buenos momentos.

A veces, te odio…

Busqué recuerdos que trajesen mis “te quiero”. No vinieron los recuerdos, pero sí las palabras que dolieron dentro.


  • No te conformes con ESTAR, haz todo lo posible por SER.

  • Es la primera vez que te veo y sin embargo, al mirar en tus ojos siento que te conozco desde siempre.

  • En sus manos sintió ser flor, en sus manos se marchitó.

  • Anhelo tus besos en mis noches vacías de tu piel de veneno.

  • La confianza se consigue con el tiempo, pero no con palabras, sino con hechos.

  • Si llega la noche y sientes frío, no olvides mis brazos, que serán tu abrigo.

  • Verdad, siempre será aquello que quieras creer, de todo cuanto digan.

  • Cuanto antes aceptes lo que la vida te tiene reservado, antes empezarás a vivir.

  • Porque todo tiene su momento y como nada es eterno, aprovecha los encuentros.

  • Si ya es complicado entendernos cuando solo hablamos. Imagina cuando además añadimos lo que sentimos, opinamos, pensamos, deseamos, queremos…

  • Y vivir esa locura de perder mi Norte, en tú Sur.

  • Mientes una vez, mentirás más veces.

Y entre mentira y mentira, mi amor se desvanece.


  • Soñaba despierto dormir junto a ti. Y ahora que se has ido, despierto del sueño de estar contigo.

  • Esperar, es eso que hacemos cuando por temor a perder, evitamos actuar. Sin comprender que ya perdemos, al no actuar.

  • Pensé cuando te fuiste, en ir y sorprenderte. Esperarte con unas flores en mis manos, una sonrisa en mis labios y un “volvamos a empezar” en mis ojos. Mía fue la sorpresa, al verte regresar a tu casa de su brazo.

  • El tiempo marchita recuerdos hasta secarlos.

  • Soñar es lo que nos mantiene despiertos.

  • La inspiración vive arriba.

  • Que fácil para las canciones, rescatar recuerdos.

  • Es fácil comenzar a caminar, lo difícil es seguir hasta llegar al final. 

Es fácil tener principios, lo difícil es ser fiel a ellos.

Es fácil mirar a los ojos, lo difícil es mantener la mirada.

Es fácil encontrar excusas, lo difícil es evitar necesitarlas.

Es fácil decir Te quiero, lo difícil es demostrarlo.


  • Sólo al mirarnos al espejo, dejamos de ser únicos.

  • No culpes al tiempo, ni a la distancia, solo el miedo nos alejó. Solo, ese amor difuso que dejamos escapar y que en nada era como imaginamos.

  • Así, como miran nuestros ojos, vemos el mundo. Y así como queramos verlo, se muestra todo. Porque todo es tan sencillo, como queramos hacerlo.

  • Este día gris, pesado y espeso, que minuto tras minuto tira de la noche, y cae a plomo con demasiado eso. Con un grito ahogado, quedé sin aliento lapidada bajo el frío de ese vacío, que llena mis oídos de profundo silencio.

  • En todas mis vidas te busco, y en todas mis vidas te encuentro. No importa con qué piel disfraces tu alma, yo siempre sabré reconocerla.

  • Apresúrate noche, y deja pronto paso al nuevo día, para poder volver a perderme en lo profundo de su mirada.

  • La vida no está hecha para entenderla, está hecha para vivirla.

  • Mirarse dentro y descubrir quién eres, que no mirarse al espejo y conformarse con esa apariencia que refleja y que te mira al revés.

  • He aprendido a escuchar en silencio, y así, descifrar miradas y gestos. Porque las palabras, no siempre lo dicen todo. Que las cosas llegan cuando menos lo esperas. Y envejecemos, cuando ya no quedan deseos ni sueños.

  • Cuando la vida se empeña en mostrarnos esa cara suya que no deseamos. Y aun cuando nuestras fuerzas nos obliguen a parar un segundo. No hay mejor opción que seguir caminando, porque si te detienes, estarás vencido.

  • Celos, esa muestra irracional de mi amor por ti.

  • Si no es perfecta para ti, déjala ir. Porque con toda seguridad será perfecta para otra persona.

  • Esos besos capaces de despertar, aquello que duerme en lo más profundo de nuestro ser.

  • Que entre lo que digas y lo que hagas, la distancia sea muy corta.

  • Hay días en lo que más que nos amen, necesitamos que nos armen.

  • Ese insomnio que provoca, el rastro que deja tu caricia en mi piel.

  • Todo tiene su momento, y como nada es eterno, aprovecha los encuentros.

  • El miedo es en tu vida, ese miedo, que te impide volar.

  • Repartimos amor y esperamos siempre, que el destinatario lo reciba, con el mismo cariño que pusimos en el envío.

  • Y en ésta noche de frío, no hay mejor abrigo que, en nuestra piel tu calor y el mío.

  • Ésta España mía, ésta España nuestra, aún no se levanta de su Santa Siesta. Y deja que jueguen con los hilos de su cruceta.

  • Acaba la pasión donde comienza la rutina.

  • Mi calma termina donde comienzan tus prisas.

  • Volaba entre sueño, lejos de aquí. Sin embargo, al oír su voz, se estrelló contra el suelo.

  • La poesía es al corazón, lo que las matemáticas a la cabeza.

  • Lo que he sufrido, no lo has sabido. Lo que aún sufro, no lo sabes. Lo que sufriré, no lo sé ni yo. Por eso, hazte a un lado y no me tapes el sol.

  • Recuerda que quien se va de tu vida, deja el hueco libre a quien venga después.