EL JUEGO DE LA VIDA

 


 

Hace bastante que juega y aunque se le da bien no apuesta grandes sumas. Nunca se atreve. En esa mano sus cartas; un rey de corazones y un seis de picas. No es buena mano pero aun así decide jugar. Siempre le ha dado confianza tener el rey de corazones, “el corazón nunca se equivoca” se dice. Cuando hubieron ido todos, el flop muestra un siete de corazones, un rey de picas y un as de corazones. Ante eso, ella que oculta sus ojos tras unas grandes gafas oscuras y sentada a su derecha, continúa en el juego y apuesta algo más de la mitad de lo que se ha recaudado en el bote. El resto de jugadores desisten y deciden no ver su apuesta. Pero la pareja de reyes que ya tiene le anima, y aunque algo le hace desconfiar cubre su apuesta.
Nueva carta sobre la mesa, un ocho de corazones. En esa ronda, ella no apuesta. Y espera a su actuación sin dejar de observar sus gestos tras los cristales oscuros. Y funciona, “rey de corazones” piensa. Siente curiosidad y decide apostar. Ella, cubre su apuesta. Y espera a la última carta sobre la mesa. “Siete de diamantes”, dice el crupier. De nuevo es el turno de ella, y en su apuesta ésta vez, pone la mitad del bote. Entonces la mira y trata de encontrar algún gesto que sus grades gafas no puedan ocultar mientras piensa que hacer. Si decide ir, estará apostando casi todo lo que tiene, pero la pareja de reyes, con el de corazón en la mano, le da seguridad y decide ver sus cartas. Ella muestra una sonrisa triunfal. Y en sus manos enseña, el as de diamantes y el siete de picas. El full house le arranca una mueca de desilusión. Por eso, nunca se atreve a hacer grandes apuestas. Juega con el corazón. Y el corazón nunca piensa.


Patricia Duboy ©noviembre 2015

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2 respuestas a EL JUEGO DE LA VIDA

  1. Julia C. dijo:

    Qué baile tan sutil entre metáforas y realidad es tu texto, Patricia! Hablamos de un juego de cartas y también hablamos de su forma de afrontar el amor. Original, alegórico, reflexivo… ¡me ha encantado! 🙂

    Un gran beso y feliz jueves.

    • Patricia Duboy dijo:

      Mal visto, el amor es una partida de póquer en el que hay que saber jugar tus cartas. Gracias Julia, me encanta verte por aquí. Mil besos

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