¡ADELANTE!


Hay momentos en la vida en los que, por una u otra razón, necesitamos del apoyo de los demás. Búscalo. Rodéate de personas fuertes. Esa fortaleza, debe ser proporcional a la dificultad del camino que vas a empezar a recorrer. Cuanto más duro y difícil sea, más fuertes, seguras y positivas necesitas a las personas de tu alrededor. Eso, no evita que, en más de una ocasión, sea el tuyo el hombro en el que se apoyen y prescindas de tus propios miedos para intentar dar seguridad a esa persona que está a tu lado y le flaquean las fuerzas.

A veces, no nos ayuda el apoyarnos en otros, porque cuando te estás hundiendo, en lugar de tirar de ti hacia arriba, se hunden contigo. Pero jamás hay que soltar esa mano, sino asirla aún con más fuerza.

Ningún enemigo es fácil de ganar, pero piensa que, si no lo intentas, ya te ha vencido. No le des tregua, aun cuando te gane alguna batalla. Esa fuerza que está dentro de ti, dispuesta a seguir siempre hacia adelante, es tu mejor aliado. No permitas que tus miedos silencien esa voz que grita “¡Adelante!”.


Patricia Duboy ©febrero de 2017

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